#HoneyMoon: ¡Vamoa Panamá!

Cuando te preguntas a dónde ir de luna de miel (nuestro primer viaje juntos en realidad, después de 6 años de relación, ¿por qué? pregúntenle a mi madre) pues vienen las primeras ideas. Primero, el lugar que vi un día en una revista de viajes y lifestyle cuando tenía 15 años, como destino romántico playa-ciudad y ese fue Cartagena de Indias (Colombia), luego pensé en el lugar que siento que en alguna otra vida debo haber nacido allí, Brasil; también imaginé cumplir ese sueño que compartíamos de viajar recorriendo Europa (pero no teníamos Visa así que preferimos evitarnos la fatiga) y por un instante, olvidé que la tarjeta no da para tanto, pensé en viajar a Dubai (claro que ese deseo duró lo que demoré en contárselo a mi entonces novio) y finalmente entre las muchas opciones vimos una hermosa foto de la vista de la playa desde la habitación de un hotel en Panamá, entramos a la web y era el Decameron, sistema todo incluido, frente al mar caribeño, lejos del frío que aún no se iba de Lima… y dijimos: ¡Vamoa Panamá!.

DSC03557

DSC03594

Hicimos la reserva del paquete con un agente de viajes con 8 meses de anticipación (renovación de pasaporte incluida) y sólo estábamos esperando que llegue el día para estar disfrutando del sol panameño. Conforme fueron pasando los meses, las semanas y la boda estaba cada vez más cerca eran más las ganas de descansar por fin, porque había sido un poco estresante aunque emocionante estar con los preparativos y necesitábamos un tiempo sólo para los dos.

DSC03691

El hotel era servicio todo incluido, desayuno y almuerzo buffet (es decir, pro-engorde), comimos todo lo que quisimos sin medirnos hasta el tercer día en el que nos dimos cuenta que ya era suficiente y los siguientes fueron de desayuno: fruta, almuerzo: ensaladas, pero las cenas sabrosas (aunque ligeras) porque eran a la carta los restaurantes del hotel.

DSC03561

DSC03583

DSC03720

Disfrutamos tomar juntos con la vista a un mar sin olas (aunque la gente estaba casi a las orillas porque era profundo a pocos metros de ahí), de aguas transparentes y una playa de arena blanca que antojaba andar descalza en las tardes en que estaba tibia, disfrutamos la experiencia de pasear en kayak (aunque él decía hacer todo el trabajo y que yo fingía remar, lo que desmiento ahora en público), fuimos a clases de buceo (y fue algo traumático para mí debo admitir, que se convirtió en anécdota graciosa durante todo el viaje para Nil…no diré más) hasta los momentos de calma antes de cenar en que regresábamos a la habitación a ver que canales encontrábamos, si había alguna serie interesante, aunque algunos estuvieran sin subtítulos o algunos programas que por primera vez vimos doblado al español, todo tenía su encanto.

DSC03781

DSC03645

Hicimos buenos amigos, disfrutamos de buenas conversas y oíamos emocionados la manera en que hablaba una mami colombiana del amor de su vida, su esposo. Había viajado sin él y al que extrañaba más luego de más de 2 décadas juntos y cada una de sus palabras nos hicieron sentirnos más enamorados, la veíamos llena de amor y sus hijos seguro admiraban eso de ellos, como nosotros que nos basto unos minutos de conversa para darnos cuenta que además de encontrar muchas coincidencias en nuestras vidas, hablábamos con una mujer enamorada, una mujer feliz.

DSC03642

Cada experiencia fue importante, cada clase de baile, aeróbicos en la piscina (donde Nil era el único hombre), de que Nil intente ganar en voley a los caribeños de 1.80m, las agradables conversas con las personas a las que sentíamos amigas a pesar de conocernos tan poco tiempo, de su buena cerveza, gin tonic, mojitos y ponches de frutas (de los que me declaro nueva fan) y de haber encontrado una compañera de postres (ya que Nil no es mucho de eso), de haber tenido el gusto de estar en un casi-concierto privado de bossa en acústico frente al mar; todo me hizo pensar lo afortunados que eramos, por tener la oportunidad de vivir todo eso juntos y que valió la pena haber esperado para que llegue ese día, el inicio de los muchos otros que vienen, de los muchos otros viajes y experiencias juntos, de la vida que ahora es de los dos.

DSC03767

DSC03680

El último día en la playa nos tocó despedirnos de los amigos que hicimos, no sin antes intercambiar facebook y desearnos buen viaje, el viaje que nosotros continuaríamos de nuestras vacaciones pero en un hotel en la ciudad, pero extrañaríamos esos días frente al mar y compartiendo con ellos.

DSC03648

DSC03646

El hotel en el que nos hospedamos en la ciudad, el Albrook,está como a 30 min. de ahí (si no hay tráfico, cosa rara al parecer), y tiene su Centro Comercial que es casi como un Jockey Plaza (Perú) aunque más grande, buenas marcas a precios similares en Perú, salvo Guess que si estaba como a mitad de precio que lo que cuesta aquí (aunque curiosamente decía “Made In Perú“).Nuestra mejor compra creo que fue una maleta de viaje de la marca Tommy Hilfiger que al cambio salió a la tercera parte de lo que se encontraría una aquí.

Nos dimos cuenta cuando habia sido la última vez que fuimos al cine juntos (luego de tanta organización de boda y demás) y decidimos ir al Cinemark que habíamos visto en el camino, iríamos al cine Caribeño (las sillas más cómodas y el costo de las entradas más caro que aquí), claro que llegar al hotel luego, dado que el centro comercial estaba cerrado y no podíamos regresar por donde habíamos ido, se convirtió en otra de nuestras anécdotas de viaje.

De la comida no puedo decir mucho (lo que es raro en mí porque siempre hablo de comida) porque aunque estuvo bien, extrañaba mucho la comida de aquí, de mi país que no es porque sea mi país, pero es de las más ricas (aunque encontré un Guaba Berry,  no tan bueno como el helado que tiene nombre parecido aquí, pero no estuvo mal y se me antojaba comer uno de ahí y más con un nombre así).

DSC03716

DSC03874

Finalmente, era hora de irnos de Panamá y ya que llegamos muchos antes de lo esperado al aeropuerto hicimos las últimas compras y emabarcamos a Perú, luego de disfrutar de un viaje al lado de mi esposo, de conocer gente genial, y nuevos sitios, luego de algunos tragos y comidas de más, de ver jugar voley a Nil con gente que le doblaba el tamaño pero con las mismas ganas con las que lo he visto jugar aquí, así como verlo jalar la soga convencido que ganaría (aunque no fuera así), verlo jugar todo lo que pudo y jugar con él, de verlo perder en dardos conmigo (sí vido, ¡supéralo!), bailar juntos (o intentarlo), de sentirnos perdidos en una ciudad distinta, de pasear sin que nos importe nada, ni el tiempo, de alejarnos del ruido y el frío de Lima; y más, hizo de éstas unas vacaciones especiales…la primera de las muchas que haremos.

DSC03800

Estas vacaciones hicieron que me dé cuenta que quiero más días a su lado y los tendremos.

FIRMA BLOG

P.d: Estoy ansiosa de compartir pronto con uds. las fotos oficiales de la Boda (Religiosa) de mis sueños y espero sea pronto. Gracias again.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s